martes 13 de septiembre de 2011

Soy el mejor, tú eres una mierda








Lo único que puedo decir de mis dos amigas árabes...

son dos chicas profesionales, muy divertidas, su visión de la vida es optimista y tolerante, a diferencia de las chicas colombianas y méxicanas cristianas con las que compartimos aulas, las que todo el tiempo se mostraban intolerantes y súmamente irrespetuosas. Con esto no quiero decir que no haya chicas árabes intolerantes e irrespetuosas e viceversa. Claro que esto del fanatismo islámico, me parece que es parte de algunas sextas islámicas,no del islam; es como si algunas de estas iglesias evangélicas fanáticas llegaran al poder, Dios nos libre de eso. Lo que me parece un error es hablar de las mújeres árabes, o las mujéres occidentales, no se puede poner una etiqueta, no se puede generalizar a todo un grupo social que puede ser diverso aunque generalmente no lo sea. Me parece que lo único que puede acabar con los fanatismos, la violencia y los clichés es la educación en la tolerancia y la educación en la cultura, y no creer que nuestra religión, nuestra cultura, nuestra comida, nuestros licores sean los mejores del mundo, este tipo de cosas son promovidas por los nacionalismos que tanto daño le han hecho al mundo, basta con revizar un poco la historia y veremos las barbaridades y genocidios que se han cometido por culpa de este pensamiento. Porque con el nacionalismo viene el racismo y con el racismo viene el odio y con el odio el sufrimiento. Por otro lado, hay que estar orgullosos con lo que somos, con la cultura a la que pertenemos, pero sin creernos que somos los mejores; por ejemplo: sí, nuestra comida es muy deliciosa y diversa, pero no es mejor que otras comidas, simplemente, distinta...